Leto
En la mitología griega Leto (en griego Λητώ Lētṓ, en dórico Lato, ‘la oculta’) es una hija de los titanes Ceo y Febe y, en el panteón olímpico, madre con Zeus de los gemelos Apolo y Artemisa. A pesar de ello, Leto apenas es considerada por otra cosa que por su embarazo y por la búsqueda de un lugar adecuado donde dar a luz a Apolo, el segundo de sus hijos. Éste es su único papel activo en la mitología: una vez que Apolo y Artemisa crecen, Leto se retira, quedando como una tenua figura matronal benevolente sobre el Olimpo, oscura y apacible, cumplida ya su misión.
En la mitología romana su equivalente, como madre de Apolo y Diana, es Latona.
En Creta, en la ciudad de Dreros, Spyridon Marinatos desenterró un templo de hogar post-minoico del siglo VIII en el que halló tres figuras únicas de Apolo, Artemisa y Leto hechas de hoja latón moldeadas sobre un núcleo preformado. Walter Burkert señala (en Religión griega) que en Festos aparece relacionada con un rito de iniciación.
Leto era la diosa principal de la Licia anatolia. Su santuario, el Letoon cerca de Jantos, unía la confederación licia de ciudades-estado. La gente de Cos también reclamaba a Leto como suya.
Una medida de una diosa Leto tan primordial puede reconocerse en su padre titán, cuyo nombre «Ceo» le vincula con la esfera del cielo de polo a polo, y su madre «Febe», que es precisamente el epíteto ‘puro’ y ‘purificador’ de la luna llena.
